Estado mexicano ordena a policías matar a ladrones armados con machetes

La medida adoptada por el fiscal de Sonora, en la frontera con EEUU, ha contado con aceptación frente al hartazgo por el incremento de la violencia.
Un Estado mexicano ordena a sus policías matar a ladrones armados con machetes, mexicano ampara por ley matar en defensa propia.
El Gobierno de Sonora ha dado luz verde a sus policías para matar. Ante el aumento en la falta de seguridad, el fiscal del Estado, Rodolfo Montes de Oca, dio la orden a los agentes a fin de que disparen contra supuestos criminales armados con machetes cuando estos desenfunden el arma. “Deben de saber los delincuentes que estén portando armas prohibidas, que estén circulando por las vías públicas y sean inspeccionados por nuestros elementos, que al más mínimo amago desenfunden esas armas prohibidas nuestros elementos van a reaccionar con sus armas de cargo en lícita defensa, y lo más probable que va a suceder es que serán abatidos”, afirmó en una entrevista a un medio local.
En los últimos meses han aparecido hombres armados con machetes que asaltan tanto en colonias de las periferias como en el centro de Hermosillo, la capital del Estado fronterizo con E.U… Uno de los casos que desbordó el hartazgo social fue el ataque a un enfermero que trabajaba en un hospital en la capital. Martín, así se llamaba, fue herido con un machete el 3 de mayo por seis adolescentes que le pidieron dinero al salir de una tienda de autoservicio. El hombre afirmó a medios locales que había presentado una demanda. Estaba indignado y temeroso por lo sucedido. “Que las autoridades hagan algo por el hecho de que los policías ni tan siquiera los buscaron”, pidió en una entrevista de radio. Once días después, Martín fue nuevamente atacado y asesinado. Los vecinos hallaron su cuerpo cerca de su casa con una herida en la yugular.
En menos de 15 días, 4 hombres que portaban machetes fueron asesinados. En los comunicados de la Fiscalía se explica que en todos los casos se les intentó detener, más opusieron resistencia, con lo que los policías recurrieron a dispararles. El caso más reciente ocurrió el pasado jueves cuando las autoridades estatales informaron sobre el “abatimiento” de un hombre al que calificaron como líder de una banda de macheteros. “Se abalanzó contra los agentes portando un machete con la que trató de atacarlos, los oficiales usaron comandos verbales para neutralizarlo, pero hizo ni caso y los atacó, en defensa se utilizó la fuerza letal”, se lee en un comunicado mandado por el Gobierno.
En el parte oficial se anexó la foto del hombre. El joven de 27 años aparece tendido con los ojos abiertos, al lado del machete, sobre un charco de sangre bajo su cabeza, justo donde impactó la bala. La imagen fue reproducida por ciertos medios locales y se viralizó en redes sociales. Los comentarios aplaudían las acciones del Gobierno por brindarles seguridad. “Ojalá se echaran una vueltecita por mi colonia, donde abundan los delincuentes”, “a mí ya me da igual si a esa escoria la suprimen legal o bien ilegalmente”, “Así se tiene que actuar con esa gente”, fueron algunos de los comentarios plasmados en redes. Escasas menciones criticaban la afectación a los derechos humanos del supuesto delincuente. Siendo un presunto criminal, conforme la ley, las autoridades gubernamentales no debieron haber difundido su fotografía. “No deberían haber dado a conocer su identidad y aseverar que se trata de un delincuente, si bien esté muerto”, mentó asegura Miguel Garza, especialista en temas policiales.
El hartazgo ciudadano ha llevado a que una gran parte de los sonorenses respalden la medida del fiscal, explica Manuel Emilio Hoyos, directivo del Observatorio Sonora por la Seguridad. “Es una medida para calmar ánimos que creo que no es la vía. Se deben utilizar los recursos del Estado y apostarle a la formación. La policía no debe estar matando a personas de ningún género”, agrega. El fiscal reconoció en una entrevista que no hay un protocolo para regular esta actuación. Lo que existe es una disposición en el código penal que establece los factores para la defensa propia. En contraste a las fuerzas federales que cuentan con un protocolo de actuación que contempla la verbalización, la inmovilización y la fuerza no mortal ya antes de emplear armas de fuego, en Sonora todavía no hay en operación una ley que regule el empleo de la fuerza. Las autoridades deberían apostarle a otros protocolos antes de disparar, dice el activista. “En algunas colonias hemos visto que los vecinos han logrado detener a las personas que portan machetes, entonces el interrogante es: ¿por qué los ciudadanos sí consiguen someter a los macheteros y por qué la autoridad tiene que matarlos?”, cuestiona Hoyos.
En Sonora, los delitos de alto impacto se han aumentado a lo largo de este año. El último reporte del Observatorio Sonora por la Seguridad, una organización ciudadana que mide la incidencia delictiva, expone que el Estado se encuentra sobre la tasa nacional en homicidio doloso, hurto con violencia y hurto de autos. Las estadísticas también muestran que en el primer trimestre del año vigente las violaciones sexuales se acrecentaron un 51,1 por cien en comparación con el mismo lapso de 2016. Si bien el hurto con violencia redujo un diecinueve con cuatro por ciento en comparación con el primer trimestre del año pasado, su tasa es mayor a la nacional.
Para especialistas en temas de seguridad y derechos humanos la medida adoptada por el fiscal puede dar pie a un uso abusivo de la fuerza policial. La orden sería viable solo si el arma blanca está por lesionar a alguien y pone en peligro la vida del policía o bien un ciudadano, pero si el agente dispara a distancia es totalmente ilegal, abusivo y violatorio de los derechos humanos, explica Miguel Garza, experto en temas policiales. “La afirmación del fiscal está fuera de todo sentido, lo alarmante de esta instrucción dada a la policía es que se pueden sobrepasar pues van a cumplir la orden de este modo nada más”, menciona Garza, estudioso del Instituto para la Seguridad y democracia. Según la norma: “cuando se repele una agresión real, actual o bien inminente y sin derecho, en defensa de bienes jurídicos propios o extraños, toda vez que exista necesidad de la defensa empleada y no medie provocación dolosa suficiente y también inmediata por la parte del agredido o bien de su defensor”, se considera legítima defensa. Esta disposición equívoca utilizada por el funcionario público ha dado luz verde a los agentes a fin de que ataquen.

Estado mexicano organiza a policías matar a ladrones armados con machetes